La Voz
LA VOZ
Hermoso regalo, Helen,que a los humanos les diste,para que no se desveleny nadie se ponga triste.
Bravo por ti, y azucenasde las que tú nos regalas,que donde las almas buenasno existen las mentes malas.
Y si de pronto algún listosupone que nos engañas,que busque la paz de Cristotras tus traviesas pestañas.
¡Gracias a ti y cuantos sumancon sabias palabras dichas,disipando las desdichascon milagros!, ¡Helen Schucman!
Jesús María Bustelo Acevedo
No hay comentarios:
Publicar un comentario