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56-Luis Carrillo de Sotomayor



COLORES

Deja colores del suelo
para dibujar su frente
y tome el pincel valiente
lo más sereno del cielo;
tu cuidado y tu desvelo
de la vía láctea, breve
parte tome, si se atreve,
y saldrá desta mixtura
serenidad y blancura
de cielo claro y de nieve.

Luis Carrillo de Sotomayor

474-Enrique Redel Aguilar



A UN VIAJERO CORDOBÉS

¡El cielo te proteja en tu viaje
y haga que tornes a mirar del Betis
el tranquilo oleaje,
y la imagen del Ángel soberano
que en el puente romano
relumbra entre farolas
y apacigua la furia de las olas!

¡Quién, como tú, pudiera
ver las ciudades prósperas del mundo
y volver al fecundo
vergel en donde vio la luz primera!
Yo sé que en mí son vanas ilusiones;
mas pienso, a veces, en saciar el ansia
de admirar las más célebres naciones.

Quisiera ver los campos de la Grecia
y en góndolas cual blancas gavïotas
surcar los verdes lagos de Venecia.
Ante columnas rotas
y estatuas ya volcadas,
casi entre verdes hierbas sepultadas,
quisiera meditar en las ruinas
de Atenas, y en la corte prepotente
de las siete colinas
a la sombra dormir de las arcadas
de carcomida piedra
con guirnaldas de yedra
y el arrullo de alegres golondrinas.

Visitar anhelara los lugares
santos, y en sus caminos
ver a los peregrinos
con cayados y conchas de los mares.
Cruzar los arenales de Judea
bajo un sol que caldea
y ver trotar por ellos
con sus pesadas cargas los camellos.

¡Oh quién como las águilas se alzara
sobre los altos montes
y en el viento meciéndose mirara
de la tierra los anchos horizontes!
¡Yo, como tú, quisiera
ver las ciudades prósperas del mundo
y volver a morir en el fecundo
vergel en donde vi la luz primera!

Enrique Redel Aguilar

625-Ibn Hazm de Córdoba



PASTOR DE LAS ESTRELLAS

Soy Pastor de las estrellas,
cual si tuviera a mi cargo
apacentar los planetas
y los inmóviles astros.

Las estrellas son los signos
de las llamas que el amor
ha encendido en la tiniebla
que ocultó mi corazón.

Soy el guarda del jardín
de este enorme firmamento
cuyo césped elevado
de narcisos está lleno.

Si viviera Tolomeo,
contemplaría en mí mismo
a un maestro de los astros,
ya que siempre los espío.

Ibn Hazm de Córdoba