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En el Principio fue el Verbo
EN EL PRINCIPIO FUE EL VERBO
El Verbo fue en el principio,
pero no el verbo de un ripio
terrenal,
sino el Verbo del Edén,
más allá del falso bien
y del mal.
Y luego se conjugó,
porque Dios se complació
con los juegos;
que el que juega y se complace,
con su inocencia deshace
fatuos egos.
Porque jugar es vivir,
pero no hacerlo es morir
cual iluso
que abandona la verdad
que nuestra Divinidad
nos dispuso.
Por eso, vuélvete siervo
de ese misterioso Verbo
y haz que vibre
tu latir con el de Dios,
que al hacer Uno los dos
eres libre.
Jesús María Bustelo Acevedo
Resurrección
RESURRECCIÓN
La tumba no está vacía,
allí está el resentimiento
de todos los pecadores
que rezan a un Nazareno
que nunca anduvo en el mar,
que Aquel que anduvo en el cielo
de las almas nos aguarda
inmune, puro y eterno.
¡La tumba no está vacía!,
¡cúbrela, sepulturero!,
que la inocencia ha triunfado
y se desvanece el miedo
ante la luz del amor
de nuestro ser verdadero.
Jesús María Bustelo Acevedo
822-Miguel Agustín Príncipe
EL CUERVO, LA PALOMA Y LA NIEVE
Con afán el más protervo,
revolcábase agitado
en un monte muy nevado,
cierto negrísimo cuervo.
Una paloma, que leve
revolaba por allí,
preguntóle por qué así
se rastreaba en la nieve.
El dijo: "Por Belcebú,
que voy contigo a ser franco:
quiero teñirme de blanco
y ser lo mismo que tú".
Ella repuso: "Ya vi;
pero te engañas quizás,
pues negra la nieve harás
sin blanquearte ella a ti".
Y así, en efecto, ocurrió;
pues la nieve a su contacto
dejó de serlo en el acto
y en agua se resolvió.
Y el agua mirada en suma
sobre la pluma del cuervo,
resultó... ¡dolor acerbo!
tan negra como su pluma.
Lo mismo, caro lector,
sucede siempre, a mi juicio,
si se roza con el vicio
de la inocencia el candor.
Miguel Agustín Príncipe
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