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Los Versos de un Multimillonario



LOS VERSOS DE UN MULTIMILLONARIO

Son palabras del multimillonario
en que la vida vino a convertirme,
cuando la vida vino, si es que viene,
que los bienes del vivo siempre viven.

Un multimillonario
que vive súper y no supervive,
que goza eternamente de estar vivo,
porque sólo los muertos se des-viven.

Un multimillonario, un poderoso,
un pudiente que al impotente oprime
con la infinita risa de los ángeles
que su vida bendicen.

¡Pobre de aquel que es pobre
y su vida no estime,
porque rico es cualquiera
que alegremente vive!

Jesús María Bustelo Acevedo

Señor Wikipedia



SEÑOR WIKIPEDIA

Me mandó el presidente de Wikipedia
unos cuantos correos donde expresaba
una duda trivial que le preocupaba,
a ver si mi inventiva se la remedia.

"Tengo -dijo el sujeto- varios millones
y ni sé en qué invertirlos ni se me ocurre;
me los dio algún pudiente que se me aburre
y pretende animarse con donaciones."

Pues, señor Wikipedia, diga al enjambre
de donantes anónimos generosos
que además de aburridos y wikiociosos
hay millones de niños que pasan hambre.

E igualmente le digo, de corazón,
que si por la cultura se me desvela,
dóneles sus millones a alguna escuela
de esos niños, mostrando su educación.

Jesús María Bustelo Acevedo

La Ley de la Deuda



LA LEY DE LA DEUDA

Los países ricos viven con su deuda,
los países pobres mueren por la suya,
esa es la primera consigna que imponen
aquellos que mandan de forma absoluta;
la que garantiza opulencia a los ricos
al par que al hambriento en su mal perpetúa;
aquella que blinda el poder de unos pocos
igual que provoca que el resto se hunda;
la cínica, bélica, hipócrita y pérfida
que hasta la Palabra de Dios manipula;
la que da a los viejos placeres perversos
y la que ocasiona que los niños sufran...
Esa es la consigna, la ley y el mandato,
¡no te quedes mudo si a ti no te gusta!

Jesús María Bustelo Acevedo

3-Fermín Salvochea



EL POBRE Y EL RICO

Un pasajero que de orgullo henchido
navegaba en primera,
con desprecio miraba al desvalido
viajero de tercera.
"Al que hable de igualdad -decía el primero-
considero insensato.
¿Cómo ha de ser cual yo, quien sin dinero
se encuentra y sin zapatos?"
Y entre tanto en el pecho del segundo
el odio se despierta,
al ver que en contra suya todo el mundo
parece se concierta.
Mas pronto la comedia cruel y fría
tornárase en tragedia
al no surgir brillante un nuevo día
del mismo mal que asedia.
Un choque atroz, terrible y formidable
la catástrofe anuncia
y de la muerte el fallo inapelable
en alta voz denuncia.
Entonces de las clases los extremos
sin mirar diferencia,
con ardor se dirigen a los remos
y se unen sin violencia.
El peligro común de los mortales
la vanidad ahuyenta
y hace se reconozcan como iguales
entrando en la ancha senda.
La vida del error no es más que un día,
aunque parezca larga;
la verdad solamente da alegría
y nunca es una carga.

Fermín Salvochea

117-Calcagno



LA CARIDAD

Niño, que en mullida almohada
recuestas la cabecita,
que te duermes al acento
de maternales caricias;
recuerda que hay niños pobres
que en las noches tristes, frías,
no tienen techo y se duermen
soñando con sus desdichas.

Niño, que tienes juguetes,
que allá en la alfombra de Esmirna,
en la sala reluciente,
descansan de tus caricias:
acuérdate de los pobres
que sin juegos, sin sonrisas,
lloran porque tienen hambre
de pan, besos y caricias.
Ese niñito harapiento
de tez pálida, amarilla,
que llama junto a la puerta
de la casa que tú habitas,
es tu hermanito, que pide
el pan que tú desperdicias.

¡Oh!, si eres bueno, si tienes
dentro del cuerpo un almita,
si tienes un corazón,
corre y dile a tu mamita
que te dé un trozo de pan
para el pobre, que hace días
no ha probado ni un bocado
de ese pan que desperdicias.

Y lleváselo tú mismo,
pónselo en la manecita,
y así podrás ver de cerca
su tez pálidad, amarilla,
verás sus ojos hundidos,
verás sus tristes pupilas,
verás como son los niños
que en las noches tristes, frías,
tienen hambre retrasada
de pan, besos y caricias.

Calcagno

225-Pedro Calderón de la Barca



DÉCIMA

Cuentan de un sabio, que un día
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas yerbas que cogía.
"Habrá otro", entre sí decía,
"más pobre y triste que yo?"
Y cuando el rostro volvió,
halló la respuesta, viendo
que iba otro sabio cogiendo
las hojas que él arrojó.

Pedro Calderón de la Barca

244-Pedro Antonio de Alarcón



EN EL MULADAR

Mendigo: tu blasfemia me estremece...
¡Deja que olvide a Dios el venturoso;
pero tu labio hambriento y asqueroso
con renovada fe bendiga y rece!

Todo, menos su Dios, le pertenece
al opulento sano y poderoso;
y el pobre, miserable y haraposo,
de todo excepto, de su Dios, carece.

Dios es al cabo el único enemigo
del vano, del audaz, del sibarita,
y la sola esperanza, el solo amigo

de quien llora, padece y necesita...
¡Sin Dios, el universo se anonada!
¡Sin Dios, el rico es Dios, y el pobre nada!

Pedro Antonio de Alarcón

376-Ricardo del Monte y Rocío



EL ALMA DE CERVANTES

Luchó con su infortunio; en el combate,
como en Lepanto, lo vejó la suerte;
lo apresó la miseria, y lo halló fuerte
como en Argel, pero faltó el rescate.

Lo abandona el amigo y el magnate:
la envidia hiel en sus heridas vierte,
¡y el pobre! "con las ansias de la muerte",
ni maldice, ni llora, ni se abate.

Ve en torno el mundo sordo a su lamento,
y alma viril, bendice la pobreza,
"dádiva santa nunca agradecida".

¡Sí, que ella fue crisol de su pureza
y a su amparo labróse el monumento
que vengó los ultrajes de su vida!

Ricardo del Monte y Rocío

411-Leopoldo Turla Dennis



SOBRE LA COLINA

Desde esta seca y áspera colina
ven mis lánguidos ojos, a lo lejos,
del sol de mi existencia que declina
los dudosos y pálidos reflejos.

El crepúsculo lento veo asomando,
y en la montaña opuesta, allá perdida,
otra sombra más negra se va alzando,
¡la sombra de la noche de la vida!

Del árbol de mi otoño ¡cuán aprisa
las hojas amarillas van cayendo!
¡Con qué fatal tenacidad la brisa
las va del tiempo en el abismo hundiendo!

En vano de mis años fugitivos
intento retardar el raudo vuelo:
del sol de juventud los rayos vivos
apagándose van en mar de hielo.

A contemplar mi prófugo pasado
vuelvo hacia atrás con ansiedad los ojos.
¡Qué yermo tan oscuro y desolado!
¡Cuánta marchita flor! ¡Cuántos abrojos!

Empero, al recorrer con firme paso
mi senda de malezas y de escarcha,
próximo a los confines de mi ocaso,
el mismo soy que al emprender la marcha.

Hoy arrostro con noble fortaleza
los rudos golpes de la suerte impía,
y en el duro jergón de la pobreza
duerme tranquila la conciencia mía.

Leopoldo Turla Dennis

434-Juan del Valle y Caviedes



LOS PRIVILEGIOS DEL POBRE

El pobre es tonto, si calla;
y si habla es un majadero;
si sabe, es un hablador;
y si afable, es embustero;
si es cortés, entrometido;
cuando no sufre, soberbio;
cobarde, cuando es humilde;
y loco, cuando es resuelto;
si valiente, es temerario;
presumido, si es discreto;
adulador, si obedece;
y si se excusa, grosero;
si pretende, es atrevido;
si merece, es sin aprecio;
su nobleza es nada vista,
y su gala, sin aseo;
si trabaja, es codicioso,
y por el contrario extremo
un perdido, si descansa…
¡Miren si son privilegios!

Juan del Valle y Caviedes

447-Timoteo Domingo y Palacio



EL PERRO DEL MENDIGO

Sin codiciar el pan de los señores
ni el mágico solaz de la opulencia
comparte con insólita paciencia
el perro con el pobre sus dolores.

Cuando propios, estériles amores
escapan con horror de la indigencia,
un solo ser la brinda su obediencia,
su cariño leal, y sus favores.

¿Nunca os hizo sentir el compañero
inseparable, el colega inocente
del olvidado y triste pordiosero?

¡Qué ejemplo de piedad tan elocuente
para el vil interés, que airado y fiero
derrama tanto mal sobre su frente!

Timoteo Domingo y Palacio

550-Manuel María de Santa Ana y Rodríguez



EL PAN DEL ALMA

En pobre estancia y al rayar del día,
de mí y de mis hermanos rodeada,
la madre de mi alma idolatrada
pan sólo, y poco pan, nos repartía.

Y si alguno más pan, triste pedía,
estando la alhacena ya agotada,
ella a la dura y seca rebanada
dulces y blandos besos añadía.

Devorando hasta el último mendrugo
gracias a Dios le dábamos de hinojos...
Rico hacerme después a Dios le plugo;

y si el alma ha de hallar bien que le cuadre,
he de volver la mente con los ojos
al pan con besos que me dio mi madre.

Manuel María de Santa Ana y Rodríguez

729-Poeta Anónimo



AL TODOPODEROSO

¿En dónde estás, Señor, que tu presencia
no se muestra a la faz del descreído
que, sin temor de Ti, cual forajido,
despoja, viola y mata sin conciencia?

¿Dónde están tu justicia y providencia
que no amparan al pobre, al oprimido,
y del rey, del magnate y del valido
consientes la feroz concupiscencia?

¿No somos, ante Ti, todos hermanos?
Si lo somos, ¿por qué no ser iguales,
en la vida lo mismo que en la muerte?

¡Mientras existan siervos y tiranos
y en la Tierra consientas tantos males,
no acabaré, Señor, de comprenderte!

Poeta Anónimo

756-Takarai Kikaku



HAIKU

Al pordiosero
lo ha vestido el verano
de tierra y cielo.

Takarai Kikaku

757-Kobayashi Issa



PAZ

Yo nada tengo
salvo esta paz que ofrece
su aroma fresco.

Kobayashi Issa


NOCHE

¿También para ti, pulga,
es la noche enorme
y llena de soledad?

Kobayashi Issa

854-Juan de Arguijo



POBREZA

En segura pobreza vive Eumelo
con dulce libertad, y le mantienen
las simples aves, que engañadas vienen
a sus lazos y liga sin recelo.

Por mejor suerte no importuna al cielo,
ni se muestra envidioso a la que tienen
los que con ansia de subir sostienen
en flacas alas el incierto vuelo.

Muerte tras luengos años no le espanta,
ni la recibe con indigna queja,
mas con sosiego grato y faz amiga.

Al fin, muriendo con pobreza tanta,
ricos juzga a sus hijos, pues les deja
la libertad, las aves y la liga.

Juan de Arguijo

878-Abú Teman Habib



A SU DAMA

Confiesa, pues he quedado
por liberal y esplendente
en tan miserable estado,
que siempre arrolla el torrente
lo más noble y encumbrado.

Abú Teman Habib

880-Maysuna



CANTO DE MAYSUNA

El grosero vestido,
del color mismo que le dio natura,
y sin arte tejido,
me causa más dulzura
que la veste con rica bordadura.

La tienda construida
de toscas pieles, y del raudo viento
con silbos combatida,
me da mayor contento
que el palacio de firme fundamento.

Los jumentos cargados
de sencillas jamugas, que ligeros
corren, y alborozados,
me son más lisonjeros
que ebúrneos carros con caballos fieros.

El ladrar penetrante
del can alerto, si acercarse vido
acaso un caminante,
halaga más mi oído
que de la trompa bélica el sonido.

Su familia inocente,
libre, aunque pobre, sin cultura alguna,
siempre un afecto ardiente
excitará en Maysuna,
más que tú, infiel, con toda tu fortuna.

Maysuna

941-Ts'en Ping-Tang



A UN AMIGO

Tú y yo, antes,
estudiábamos juntos el Taoísmo.
No supe comprender esta doctrina,
ningún encanto encuentro en tu pobreza.
Antes estabas en el palacio imperial,
ahora eres un campesino de estos alcores;
escuchas el canto del gallo, con angustia,
en la noche cerrada que no anuncia la aurora.
Al fin del año tus hijos pasan hambre,
gritan y lloran, se entera el vecindario.
Deben darte tus amigos algunas medidas de arroz,
que te apresuras a repartir entre los tuyos.
¡Ay, qué doloroso es ver a un letrado
que no hace valer la grandeza de su persona!

Ts'en Ping-Tang

957-Ts'Ao Tch'E



POEMA A UN AMIGO

El frío ha empezado al iniciarse el Otoño,
los árboles del patio lentamente se deshojan.
La escarcha es gélida sobre los escalones de jade,
se levanta el viento y envuelve todo el pabellón.
Las nubes este amanecer se han marchado de las cumbres
y la lluvia agrandó los ríos y los pantanos.
Ya terminaron la cosecha en los campos y alcores,
el campesino cuida siempre de sus frutos.

Los que viven en la riqueza no se acuerdan de los pobres.
¿A quién le importa lo que les sucede?
Con que tengamos con que abrigarnos en el Invierno,
¿quien va a soñar con aquellos a los que les falta?
Mi corazón se vuelve a los antiguos sabios,
aquellos que no reparaban en tesoros ni oropeles.
Vuestro amor es tal cual era el suyo,
y no sois avaricioso ni siquiera de vuestras virtudes.

Ts'Ao Tch'E