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El Arte de la Paz (fragmentos)

Si tu corazón es amplio como abarcar a tus adversarios, puedes ver a través de ellos y evitar sus ataques. Una vez que los has abarcado, serás capaz de guiarlos por el camino que cielo y tierra te han señalado.

Libre de toda debilidad, No tendiendo a ignorar El crudo ataque  De tus enemigos: ¡Osa y actúa! 

No encares este mundo con temor y rechazo. Afronta con valor todo lo que los dioses te ofrecen. 

Cada día de la vida humana contiene ira y alegrías;  dolor y placer; luz y oscuridad, crecimiento y decadencia. Cada momento está marcado con el gran propósito de la naturaleza;  no trates de oponerte o negar el orden cósmico de las cosas. 

Agradece siempre, incluso las derrotas, las penurias y a las personas malas. Aprender a moverse con tales obstáculos es una parte esencial del entrenamiento en el Arte de la Paz. 

El Arte de la Paz es una forma de plegaria que genera luz y calor. Olvida tu pequeño ser, libérate del apego a todo objeto, y emanarás luz y calor. La luz es sabiduría; el calor es compasión. 

El Arte de la Paz es la religión que no es una religión; totaliza y completa todas las religiones.

Morihei Ueshiba

¡Dios es Libertad!



DIOS ES LIBERTAD

Ateo militante, combativo,
profundo, nihilista, tontorrón,
y adscrito siempre al credo fanfarrón
que venera lo muerto y no lo vivo,

Yo que con verso y no converso escribo
sin más coraza que mi corazón
y que abandero la contradicción
allende este del César adictivo

reino de la mentira y la opresión,
te digo que no habrá más religión
que eterna de la vida la verdad

que te libera y que parodia el mundo,
el que te abraza a ti hasta lo profundo
sin el Reino de Dios: la Libertad.

Jesús María Bustelo Acevedo

La música viene del corazón

Creo que la música puede ser una fuerza inspiradora en nuestras vidas, que su elocuencia y la profundidad de su significado son lo más importante, mientras que todas las consideraciones personales acerca de los músicos y el público son relativamente insignificantes. La música viene del corazón y regresa al corazón, es una expresión espontánea e impulsiva, no tiene límites, crece eternamente, puede ayudarnos a construir una nueva concepción de la vida en la que la locura y crueldad de la guerra sean reemplazadas por la simple comprensión de la fraternidad entre hombres y mujeres.

Leopold Stokowski

Conciencia y Consciencia

"La emoción te ata a la razón, y por tanto al estado de CONCIENCIA, a la lógica, y por ende, te vuelve esclavo; el sentimiento te une al corazón, al estado de CONSCIENCIA puro, a la intuición, y por ende te vuelve libre."

Somos Naturaleza



SOMOS NATURALEZA

Somos Naturaleza,
y todo lo social
no es nada natural,
igual que la tristeza.

La pena es un invento
del que se niega al goce,
y no se reconoce
en cada sentimiento.

Porque somos sentir,
y hacerlo en libertad,
perenne en la verdad
gozosa de vivir.

Y la imaginación
es la preciosa vía
de la sabiduría
que ofrenda el corazón.

Jesús María Bustelo Acevedo

Serse



SERSE

Si no nos somos nosotros,
pues algo tendrá que serse,
que, en verdad, es como verse
como tomados por otros.

Pero ser los que no son
ni serán nosotros mismos
es lanzar a los abismos
la verdad del corazón.

Por eso, séte, que sé
que siéndote sientes ir
cuanto no es vivir: sentir,
sin sentir lo que se fue.

Jesús María Bustelo Acevedo

Paz



PAZ

Paz para todos los corazones,
que unidos laten en libertad,
para que avancen a las regiones
de la verdad.

Paz para cuantos perennemente
lo ofrendan todo tan sólo por
ver los hermanos alegremente
danzar gozosos de tanto amor.

Paz en el mundo
para que pueda resucitar
a lo sencillo y a lo profundo
de su divino y único hogar.

Jesús María Bustelo Acevedo

La Reina Sofía



LA REINA SOFÍA

La Reina Sabiduría
es sencilla, noble y pura,
lo mismo que la cordura
del corazón que nos guía.
No es la estatua vana y fría
que se sienta sin sentir,
y a la muerte quiere ir,
ya que la vida es acción,
la misma que el corazón
manifiesta en su latir.

Jesús María Bustelo Acevedo

¡Los locos somos nosotros!



LOS LOCOS SOMOS NOSOTROS

Los locos somos nosotros,
no era el loco Don Quijote,
el que abrazó la cordura
que habita en los corazones,
y, a su manera, se puso
a desfacer los errores,
a derrotar los gigantes
que tras molinos se esconden,
a liberar a las gentes
de sus indignas prisiones,
velar por damas sencillas
que son hermosas y nobles
más allá de lo que digan
jerárquicas invenciones,
a amparar a los pequeños
de nuestros actos más torpes,
y, finalmente, a morir
al dudar de sus acciones,
como dudan los mortales
cuando ignoran que son dioses,
como bien dijo Jesús
de Nazaret a los hombres...
¡Los locos somos nosotros,
no era el loco Don Quijote!

Jesús María Bustelo Acevedo

Invoco el Nombre de Dios



INVOCO EL NOMBRE DE DIOS

Invoco el Nombre de Dios
y mi propio nombre invoco,
y de esta manera toco
el corazón de los dos.

Que es la verdad lo que prima
en la plegaria sincera
para Aquel que es y que fuera
Quien desde Sí nos anima.

Son cosas de segundón
las vanidades del mundo,
que duran lo que un segundo
pues perecederas son.

Si hay error -y ya concluyo-
habrá que cambiar de tercio:
para el César el sestercio
y para el Señor lo suyo.

Que no es ni mucho ni poco,
sino lo cierto en los dos...
¡Invoco el Nombre de Dios
y mi propio nombre invoco!

Jesús María Bustelo Acevedo

La alegría del corazón



Carecemos de muchas cosas, y desde hace tiempo. Lo siento tan bien como tú. No estoy hablando de cosas externas. De eso tenemos bastante. No, hablo de cosas que nos hacen vibrar interiormente. Ansío, tanto como tú, tener libertad y poder respirar a pleno pulmón, pero ahora creo que, por estas privaciones, estamos ampliamente recompensados. Lo comprendí de pronto, esta mañana, al mirar por la ventana. Al mirar hacia fuera y percibir la existencia de Dios en lo más profundo de la naturaleza, me sentí feliz, completamente feliz. Peter, mientras conservemos en nosotros esta facultad, la facultad de gozar de la naturaleza y de la salud, nunca podremos sentirnos desgraciados. La riqueza, el prestigio, todo puede perderse, pero, si conservamos la alegría del corazón, podremos seguir siendo felices mientras vivamos. Mientras podamos mirar al cielo sin temor sabremos que conservamos el corazón puro y que, pase lo que pase, podremos volver a ser felices.

Ana Frank

A ver, a ver...



A VER, A VER...

Vamos a ver, ¡vamos a ver!,
a ver el alma de la vida
que a la mirada está escondida
y que nos hace florecer.

Vamos a ver ese perfume
con el que el corazón se baña
para alcanzar que el alma extraña
valientemente se nos sume.

Vamos a ver esa visión
de danzarinas cantatrices,
que son las almas que, felices,
ejercen ya su vocación.

Vamos a ver, ¡vamos a ver!,
a ver la Eternidad entera
que para siempre nos espera
gozosamente en cada ser.

Jesús María Bustelo Acevedo

Religión



RELIGIÓN

Religión, religión, religión,
religarse a ese Dios amoroso
donde encuentra perfecto reposo
nuestro corazón.

Universo, universo, universo,
que en verdad significa lo mismo
y que anula el fugaz catecismo
que no entiende del verso diverso.

Y, en la Eternidad,
el hogar verdadero nos toma,
y su nombre en las almas asoma:
¡Libertad, Libertad, Libertad!

Jesús María Bustelo Acevedo

La Pasarela




LA PASARELA

Aquí empieza la gala del amor,
los lindos corazones muy coquetos
van desfilando por el Arco Iris
que pasarela mágica se ha vuelto.

Hay uno pequeñito y muy torpón
que cada dos por tres está en el suelo,
pero otro muy gordito y generoso
se apresura a animarlo y socorrerlo.

También está la abuela corazona
que se para a escribir hermosos versos,
y su nieta le dice: "Date prisa,
abuelita, que se nos va el abuelo".

Otros dos corazones, pegaditos,
se alejan, apartándose del resto;
tanto tiempo se pasan los dos juntos
que los demás les llaman "los gemelos".

Hay otro corazón muy chiquitito
que se sube a unos zancos gigantescos,
y a todos les resulta muy gracioso
que piense que los otros son pequeños.

Hay unos corazones invisibles
a los que también llaman "los hambrientos";
algunos que los vieron aseguran
que no son invisibles sino negros.

Y marcha un corazón tan diminuto
que a veces se le pisa sin quererlo;
se imagina que viene un huracán
si se levanta una mijita el viento.

Están los corazones con corbatas
que avanzan siempre con semblante serio;
a menudo otros muchos se confunden
y les preguntan: "¿Dónde es el entierro?".

También hay corazones con dos alas
que más que caminar alzan el vuelo;
y muchos que no vuelan se imaginan
que son extraterrestres o extranjeros.

En fin, se acaba aquí la pasarela
donde los corazones son modelos;
modelos, aunque algunos desfilando
no nos vayan dejando un buen ejemplo.

Bueno, amigas y amigos, ya termino,
esperando agradarles con mis versos,
¡Dios les bendiga y deje que desfilen
en esta pasarela mucho tiempo!

Jesús María Bustelo Acevedo

Gente Estupenda




GENTE ESTUPENDA

Somos personas estupendas,
enamoradas de la vida;
algunas, siempre satisfechas,
no se sorprenden cuando triunfan;
a otras, en cambio, no las rinden
las apariencias negativas,
y siempre avanzan amorosas
con su entusiasmo y su alegría;
algunas rezan, otras llevan
las oraciones más divinas
en sus sencillos corazones
y en la pureza de sus risas;
muchas reciben del Señor,
en cuerpo y alma, cuanto pidan;
y otras no hay nada que no ofrenden
desde sus almas infinitas...
Somos personas estupendas,
enamoradas de la vida.

Jesús María Bustelo Acevedo

Credo



CREDO

Yo creo en la Creación
porque crear es creer,
y quien no lo pueda ver
no conoce el corazón.

Más allá de la pasión
y más acá del placer,
del hombre y de la mujer,
yo creo en la Creación.

Yo creo en los creadores
que han llevado a las estrellas
el perfume de las flores,

y que danzando con ellas,
entre abrazos de colores,
ofrendan sus almas bellas.

Jesús María Bustelo Acevedo

¡Que vienen los Marcianos!



¡QUE VIENEN LOS MARCIANOS!

Los marcianos que van a rescatarte
hace tiempo que firmes y a destajo
cumplen con su jornada de trabajo
para que nada pueda contrariarte.

Preparan su fantástica abducción
a su mundo infinito en esa nave
que levanta sus alas como un ave
sin que sufras mareo o turbación.

Y toda la federación galáctica
se confabula entera por tu bien,
y la que no es galáctica también,
mientras preparan su exitosa táctica.

Tú no debes temer, que no irá mal,
simplemente disfruta lo que eres
entregado a la paz y a los placeres
antes de la liberación astral.

No es una ciencia exacta o matemática,
ni el credo de una secta apocalíptica,
ni una enseñanza oscura, abstracta o críptica,
ni una pócima nueva antikarmática.

Es tan simple como un recién nacido
que sus padres no se han tomado a broma,
y se cuidan que siempre beba y coma
de lo que es saludable y es debido.

Los marcianos no van de sabihondos,
quieren que impere en ti tu poderío
y que llenes tu mente de vacío...
¡Estos marcianos son unos cachondos!

Pero ahí siguen, con plena vocación,
preparando con risas el viaje
que te lleve, ligero de equipaje,
por las estrellas de tu corazón.

Jesús María Bustelo Acevedo

¡Me he vuelto loco como Quijano!



¡ME HE VUELTO LOCO COMO QUIJANO!

Me he vuelto loco como Quijano
y en vez del mundo veo electrones
girando en torno de corazones
imperceptibles al ojo humano.

Cual el orate de la bacina,
me he vuelto simple por ser profundo,
y ya he cesado de ver el mundo
por otro mundo que se adivina.

He de ser víctima de algún engaño
que hay al final de los corazones,
donde se acaban las ilusiones
con las que gozan en el rebaño.

¡Cuando despierto! ¡Cuando me duermo!
¡Todo es pacífico y es amoroso!...
Ahora es sensato ser cuidadoso,
¡no se den cuenta que estoy enfermo!

¡Ya no veo velos! ¡Ya no veo balas!
¡Sólo volar! ¡Sólo valor!
¡Que bien pudiera volverse amor
aquel que extiende libre sus alas!

Aun siendo humano, bastante humano,
ya no hay pasiones, ya no hay prisiones,
y veo tan sólo los corazones...
¡Me he vuelto loco como Quijano!

Jesús María Bustelo Acevedo

La Secta



LA SECTA

Pertenezco a esa secta peligrosa
que ama la libertad,
que inventa a cada instante una verdad,
pero siempre amorosa.

Pertenezco a esa élite selecta
subyugada tan sólo por la ley
del amor y la paz, una perfecta
república de la que soy el rey.

Pertenezco, dichoso y enterito,
a ese club excelente del sentir
de un corazón eterno e infinito...
¡y sólo sé vivir!

Jesús María Bustelo Acevedo

Ama y Respeta




AMA Y RESPETA


Ama y respeta las crïaturas
de la más grande a la menor;
mantente lejos de las oscuras
sombras del odio, lleno de amor.

Sé transparente, sé verdadero,
mostrando al prójimo siempre bondad;
camina firme por el sendero
pero ofrendando tu humanidad.

A tus hermanos amablemente
tiende tu mano con comprensión;
que la alegría perennemente
llegue a tus labios del corazón.

No dudes nunca del ser humano
y de su innata benignidad,
y que en tu verbo límpido y sano
jamás se asome la crüeldad.

Mantén las nubes presuntüosas
y la calumnia lejos de ti;
que tus palabras salgan hermosas
como el perfume del alhelí.

Jesús María Bustelo Acevedo